lunes

acquamorta

Agua estancada, sueño de los pantanos
que en largas láminas maceras venenos,
ya blanca ya verde en los relámpagos,
te asemejas a mi corazón.
El álamo se agrisa en torno y el acebo;
las hojas y las bellotas se aquietan dentro,
y cada una tiene sus círculos de único centro
desflecados por el profundo zumbido del vendaval.
Así, como sobre el agua
el recuerdo extiende sus anillos, mi corazón;
se mueve de un punto y luego muere:
así tu hermana es aguamuerta.

Salvatore Quasimodo, en Acque e Terre, traducido por Hernán Isnardi.

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