lunes

449

Morí por la Belleza - mas apenas
en la tumba me había acomodado
cuando Otro, que murió por la Verdad,
vino a ocupar la habitación de al lado -

«Por qué moriste», preguntó con suavidad,
«por la Belleza», contesté -
«Y yo - lo que es lo mismo - morí por la Verdad
- somos hermanos», concluyó -

Y así, como Parientes reunidos por la sombra -
hablamos desde nuestros cuartos respectivos -
hasta que el musgo nos tapó la boca -
y cubrió - nuestros nombres.

Emily Dickinson, traducida por Mirta Rosenberg.

No hay comentarios.: